Dolores Esteve

Córdoba, Argentina (1978).

 

Es Técnica Productora en Medios Audiovisuales por el Departamento de Cine y TV de la Universidad Nacional de Córdoba. En el año 2000 estudió técnicas fotográficas en el London College of Printing. Desde 2002 trabaja como fotógrafa freelance.

Su labor gira en torno a la imagen fotográfica, con la cual experimenta en distintos soportes y formatos. Actualmente ha incorporado en su proceso los lenguajes del video y la instalación. Ha realizado exposiciones individuales en Córdoba (Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa: 2019, Museo Municipal Genaro Pérez: 2013, Un Globo Rojo galería de arte contemporáneo: 2011, Espacio Blanco en la Casona Municipal: 2003-04), y también en la Ciudad de Buenos Aires (Casa Sana galería de arte contemporáneo: 2005, Fotoespacio de Retiro en la Torre Monumental: 2003 y en la fotogalería de la Facultad de Ciencias Sociales: 2003). A su vez, ha participado de  distintas muestras colectivas en Córdoba (Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa: 2014, Espacio Cultural MUMU: 2012, 2º Premio de Fotografía Asociación de Amigos del Museo Caraffa: 2010, Museo Municipal Genaro Pérez: 2009, Centro de Arte Contemporáneo Chateau Carreras: 2006, Sala Mayor de Ciudad de las Artes: 2005, 2º Bienal de Arte Emergente en el Centro Cultural España-Córdoba: 2003), Mendoza (Festival Internacional de Arte del Extremo Sur: 2004), Buenos Aires (Centro Cultural Recoleta: 2010, Corazón Cordobés/Barrio Joven Arteba: 2007, El Borde Galería: 2005, Mar del Plata (Mopt Arte Contemporáneo: 2003), Asunción (Festival El Ojo Salvaje en la Galería Monocromo: 2010) y Madrid (Espacio Menosuno: 2005, El Ojo Atómico Galería: 2005). 

En el año 2004 su obra fue distinguida en el marco del Premio Rioplatense de Artes Visuales de la Fundación Osde. En el año 2005 recibió la 1º Mención en Fotografía del Premio Estímulo a los Jóvenes Creadores de la Provincia de Córdoba.

En 2017 su proyecto El Espacio Exterior fue seleccionado en el programa: Becas para la Creación del Fondo Nacional de las Artes; dicho proyecto fue acompañado de una pequeña publicación homónima que complementa la instalación. A su vez, publicó El Contenido Limitado del Mundo a través de la editorial Documenta en el año 2016.

Su obra forma parte de colecciones privadas (Primo Piano Gallery, Palazzo Rubichi en Lecce, Italia) y de colecciones públicas como la del Museo Municipal Genaro Pérez (Córdoba) y Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa (Córdoba).

Statement

Un desafío es encontrar el soporte, la forma y el contexto para cada idea. Hay ideas que es mejor escribirlas, otras, fotografiarlas y también hay otras más complejas que son una sensación o una experiencia física.

El contexto donde esas ideas se encontrarán con otras personas para ser leídas, miradas o experimentadas es importante también: ¿En un museo esperando o camuflada con otros mensajes en la vía pública o en un lugar inesperado?

En el pasado he intentado con soportes y formas de circulación que arriesgaban a que la idea pasara totalmente desapercibida pero que en el mejor de los casos, para quien pudiera captarlas, le dejara con la pregunta de si eso que había visto-sentido era intencional o un hallazgo subjetivo. Un efecto sorpresa o epifánico. Trataba de rememorar lo que me ocurría a mí cuando me encontraba con expresiones artísticas sin un guión previo, sin haber leído el texto curatorial, sin saber si había entrado al museo por la puerta de atrás, invirtiendo el recorrido lógico, sin tener en claro si estaba en una galería de arte o en una tienda de saldos editoriales.

Si la idea ha de desplegarse en las salas de un museo, se puede modelar el espacio, los preconceptos sobre cómo ha de recorrerse, las convenciones del montaje, los horarios de visita, la interacción del edificio con la luz solar. Y así despertar -de nuevo, en el mejor de los casos- percepciones (espaciales, sensoriales) nuevas de un lugar ya conocido.

Antes de la puesta en escena de la idea, hay un tiempo de investigación: las lecturas, las escrituras, las conversaciones, las películas, los dibujos y notas en cuadernos. Y el tiempo, el tiempo para que las ideas decanten y lo que está de más se haga evidente.

Lo mejor que puede pasar es que la idea con todas sus fallas y logros, al alcanzar a otros, los conmueva. A la manera de ciertos sueños que completan o reordenan el puzzle subjetivo.